A clockwork orange

Ficha técnica:

  • Título original: A clockwork orange (Reino Unido)
  • Título en castellano: La naranja mecánica
  • Autor: Anthony Burgess
  • Fecha de publicación: 1962

SINOPSIS: Alex tiene quince años y le encanta la ultra-violencia. Él y su panda de amigos roban, matan y violan en este futuro distópico, hasta que el Estado decide poner punto y final a sus excesos.


Esta controvertida novela, ya considerada de culto, tiene casi los mismos detractores que seguidores y, si en algo están de acuerdo las dos partes, es que no es recomendable para estómagos delicados. Casi más famosa que la novela es la película, del archiconocido Kubrick, y está rodeada por la misma polémica. Pero vamos por partes...

Es absolutamente innegable la originalidad en las páginas de Burgess. No a muchos se les ocurre diseñar una novela inmortal a través del un lenguaje inventado que no caduca: el nadast. Esta jerga inventada que deriva del ruso es una piedra en el camino al principio pero rápidamente se asimila. Yo tuve la suerte de contar con un glosario y, aunque las primeras páginas fueron una empinada cuesta arriba, la repetición una y otra vez de las mismas palabras agiliza el proceso.

Burgess nos presenta a través de Alex y sus colegas una sociedad rota: una adolescencia que busca su diversión en la leche con drogas, el alcohol, la violencia extrema y la música clásica donde ni el remordimiento ni el gobierno son capaces de pararles los pies; una autoridad que, bien ha perdido todo su fuelle, bien intenta restablecer el orden a través de la imposición.  

The gazetta was the usual about ultra-violence and bank robberies and strikes and footballers making everybody paralytic with fright by threatening to not play next Saturday if they  did not get higher wages.

El periódico era lo habitual sobre ultra-violencia y robos en bancos y huelgas y jugadores de fútbol paralizando a todo el mundo a base de miedo, amenazando con no jugar el próximo sábado si no les subían el sueldo.

El bien y el mal son los protagonistas de la historia, pero no como conceptos morales aprendidos sino como motivaciones intrínsecas que deben nacer de uno mismo, porque si no nacen de nuestro interior, ni siquiera merecen la pena. En el capítulo 21, el último de una estructura pensada a conciencia por el autor, podemos observar la evolución del protagonista, sino feliz, con una final menos amargo.

What sort of a world is it at all? Men on the moon and men spinning round the earth like it might be midges round a lamp, and there's not no attention paid to earthly law nor order no more.

¿Qué clase de mundo es este? Hombres en la luna y hombres dando vueltas alrededor de la tierra como si fueran mosquitos alrededor de una lámpara, y no ponen atención ni orden a las leyes terrícolas.

Y hablando del capítulo 21... El 21 no fue elegido al azar. El 21 da el paso a la edad adulta en Inglaterra: ya puedes comprar alcohol y cigarrillos sin depender de nadie, entrar en los bares, comenzar a asumir responsabilidades y pagar las consecuencias de tus actos. Por eso el capítulo 21 era decisivo para dar un giro en la vida desbocada de Alex. Sin embargo, se ve que ese final suavizado no convencía a los editores americanos, que opinaban que una novela tan sórdida y violenta perdía la carnaza con él. Así que el trato sólo podía ser uno: publicar el libro a cambio de su eliminación. Burgess accedió, por eso de dar el saltó al otro charco, sin darse cuenta que su novela quedaría distorsionada para siempre. La estructura meticulosa y concienzuda quedó derribada por más de 20 años, los que tardaron en restablecer ese fragmento del anonimato. Pero ya era demasiado tarde. Para entonces Kubrick ya había dirigido la famosa película de nombre homónimo y, para decepción del autor, su base fue la versión americana. Por ahí se dice que el propio autor le advirtió de la metedura de pata, pero él, muy americano, opinaba lo mismo que sus editores.

Y esta es la historia de cómo Burgess, triste y desolado, fue testigo de un sensacionalismo que nunca buscó, pero que quedó asociado a su novela hasta el infinito y más allá. Y de cómo el mensaje que quería transmitir, desapareció prácticamente para siempre.

The question is whether if such a technique can really make a man good. Goodness comes from within. Goodness is something chosen. When a man cannot choose he ceases to be a man.

La cuestión es si esa técnica puede hacer que un hombre sea bueno. La bondad viene de dentro. La bondad es algo elegido. Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser un hombre.

Vi la película hace muchos años. Me quedé dormida. No es nada personal, me pasa más a menudo de lo que yo quisiera, independientemente de que me guste o no. Pero intercambiando opiniones por ahí, alguien cercano me dijo con razón, que la película no era más que un cúmulo de violencia y que, por lo tanto, la novela también lo sería. Error. Creo que Burgess tenía razón en su enfado. Esta novela no es mi estilo, se me ha hecho larga pese a no serla y probablemente no la volveré a leer. Pero el capítulo 21 le da sentido. Sin él, lo pierde. Así que, aunque no sea santo de mi devoción, denle un homenaje a Burgess y averigüen ese mensaje que quedó olvidado en el cine.

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