Dear London...
Cuanto odiaba el fish and chips y los sándwiches prefabricados de nevera que me obligabas a comer cada vez que se me olvidaba el lunch. Odiaba entrar a un bar de tapas para comer mal y caro. Odiaba los golpes de calor al bajar por tus subterráneos, la marabunta de las 8 de la mañana, la falta de...







